Hay muchos y diversos tipos de hongos, siempre es preferible antes de tratarlos que sean revisados por el especialista y diagnosticarlos antes.

Pueden encontrarse en la piel o en las uñas.

En la piel se denominan dermatomicosis y pueden ser superficiales y profundas o sistémicas, y se dividen en tiña pedís o pie de atleta, pitidiasis versicolor, candidiasis, tinea corporis o tiña del cuerpo, tinea capitis o tiña de la cabeza….1

En las uñas se denominan onicomicosis, estas pueden ser subungueal distal y lateral, superficial, subungueal proximal y de endonix.2

Hay tratamientos distintos, según el tipo de hongo, su ubicación y las características del paciente.

Tratamiento tópico con pomadas o lacas antimicóticas, tratamientos orales, tratamientos con láser el cual actualmente está dando muy buen resultado.

Sobre todo ante cualquier duda que pueda tener el paciente, acudir al podólogo.

Para poder evitarlos, hay que mantener una higiene correcta del pie, hidratación diaria, eliminar el contacto con posibles fuentes de contagio, controlar la sudoración, utilizar calzado adecuado (preferiblemente tejidos naturales), tratar adecuadamente las enfermedades predisponentes, mantener un tratamiento profiláctico para evitar contagios.